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Articulado




          ta agresiva se produce más frecuentemente entre el primer y   y Steinberg 2005). Aunque con el proceso de maduración irán
          el segundo año de vida, siendo con posterioridad encauzada   adquiriendo un mayor razonamiento moral, los adolescentes en
          a través del proceso educativo de mecanismos inhibitorios   general pueden mostrarse más insensibles, carentes de emocio-
          donde se irán estableciendo qué formas y en qué contextos la   nes y con menos remordimientos que los adultos (Eisenberg, et
          violencia está permitida o no según cada sociedad. Los niños   al., 2005; Dumontheil, Apperly y Blakemore, 2010).
          que no aprendan alternativas al empleo de la agresión física
          durante la etapa preescolar tendrán mayor riesgo de  presentar   Löeber, Farrington, Stouthamer-Loeber, White y Routledge
          conductas antisociales en la adolescencia y la edad adulta.   (2008) examinaron el estudio realizado en Pittsburgh sobre
                                                                la continuidad de la conducta violenta, y hallaron datos como
          Concretamente durante la edad preescolar comienzan a apre-  que uno de cada 5 jóvenes delincuentes graves lo había sido
          ciarse manifestaciones de violencia de tipo instrumental, en   durante 6 años anteriores. Pero además el 71% habían iniciado
          forma de rabietas o peleas, sin embargo conforme el niño va   su conducta delictiva violenta de forma temprana entre los 10
          creciendo y adquiriendo otras formas de resolver sus conflictos   y 12 años, comparado con los que la iniciaron con edades com-
          estas manifestaciones violentas disminuyen. No obstante, se   prendidas entre los 13 y 15,  que bajo a un 32%.
          comienzan a expresar formas de agresión hostil (más físicas
          en los niños y verbales en las niñas) como forma de responder   Diferentes  estudios  han  dado  datos  similares respecto  a la
          a los ataques que percibe. Y aunque en general las conductas   continuidad de la conducta violenta. Piquero et al. (2013) ci-
          violentas disminuyen, hay una minoría de menores que co-  tan algunas investigaciones, en las cuáles se puede concluir que
          menzarán a despuntar en la adolescencia pudiendo entrar en   el que un sujeto haya cometido una conducta delictiva entre
          una escala de conductas delictivas (Peña y Graña, 2006).   los 10 y 15 años aumenta en más de 9 veces la probabilidad de
                                                                ser condenado nuevamente entre los 16 y 20 años.
          El Informe Mundial de  Violencia y Salud (Organización
          Mundial de la Salud, 2002), plantea la conducta violenta como   Centrándonos ya en la magnitud del problema y por tanto
          un continuo en la vida, que comienza en la infancia, como   en los estudios epidemiológicos que se han desarrollado sobre
          conductas agresivas, lo que indica que este tipo de conductas   esta temática, hay que comenzar indicando que es complicado
          en la infancia son un buen predictor de la conducta violenta   realizar una revisión de los datos epidemiológicos de la vio-
          en edades posteriores. La continuidad de la conducta violenta     lencia juvenil, por diversos motivos como los siguientes. Los
          a través de la adolescencia y la edad adulta fue ampliamente   estudios arrojan datos diferentes debido a las muestras, y las
          descrita por el criminólogo Löeber (1982), situando esta con-  definiciones de cada variable estudiada, ya sea el hecho de ser
          tinuidad entre un 4 y 10% y estas conductas violentas parecen   menor de edad, adolescente, joven, o bien el tipo de conducta
          instaurarse en edades tempranas, entre los 10 y 12 años.  violenta estudiada.  Hay pocos estudios similares para realizar
                                                                una comparación válida de una población a otra, y estos no
          Aunque como hemos indicado el origen de las conductas vio-  contemplan todas las formas de violencia juvenil. Por último,
          lentas no debe situarse en la adolescencia ni estimar que una   mencionar que los estudios suelen estar más centrados en los
          vez manifestada va a circunscribirse a esta etapa, la violencia   problemas de conductas agresivas en la infancia o en los pro-
          tiene formas peculiares de manifestarse en la edad adolescente   blemas de delincuencia en general, más que en  la conducta
          dada la intensidad de la interacción de diversos factores bio-  violenta como tal.
          lógicos y ambientales. Por un lado, se produce un importan-
          te despertar hormonal intensificando la actividad fisiológica,   Se ha realizado una revisión de los datos epidemiológicos a
          los adolescentes son más fuertes físicamente, su competencia   nivel de delincuencia juvenil, para irnos centrando posterior-
          cognitiva se incrementa, son sexualmente maduros y van ad-  mente en los datos de violencia juvenil y especialmente de la
          quiriendo cada vez más libertad,  pero a esto se unen varia-  violencia sexual como tal.
          bles de tipo social como el contexto educativo, social y cultural
          propiciatorio, además carecen de experiencia con sus iguales o   Los estudios epidemiológicos relacionados con la conducta
          posibles parejas sexuales y se sienten presionados para tomar   delictiva arrojan datos que pueden alarmar a la población. Uno
          elecciones sobre su futuro (Tremblay, 2003; Rodríguez, 2008).   de los estudios pioneros en este campo, citado por Piquero,
                                                                Hawkins, Kazemian, Petechuk y Redondo (2013), realizado
          Los resultados de los estudios sugieren que algunos rasgos de   en Estados Unidos, indicaba que un tercio de los nacidos en
          tipo psicopático pueden estar ya presentes en la adolescencia   1945 habían cometido un delito antes de los 18 años.
          (Forth, Hart, y Hare, 1990; Kosson, Cyterski, Steuerwald, Neu-
          mann, y  Walker  Matthews, 2002;  Neumann, Kosson, Forth,   Los datos europeos según Gudjosson, Eirnarsson, Bragason y
          y Hare, 2006), aunque dado que se encuentran en un periodo   Sigurdsson (2006) indican que los jóvenes europeos en gene-
          de cambios dichas características pueden no mantenerse hasta   ral, han participado en un 80% en delitos durante su adoles-
          la edad adulta. Características como el control de impulsos, la   cencia, los daneses en un 98% manifiestan haber participado
          percepción social, y la reactividad socioemocional, aún se están   en un delito leve. El Ministerio de Justicia de Inglaterra y Ga-
          desarrollando durante la adolescencia y pueden cambiar con el   les (2015), indica que durante el año 2012/13, 126.809 perso-
          paso del tiempo (Viljoen, Elkovitch, Scalora, y Ullman, 2009;   nas fueron arrestadas con edades entre los 10 y 17 años, lo que
          Hemple, et al., 2013). Las investigaciones sobre el desarrollo   representaba el 11,8% del total de arrestos. En 2013/14 hubo
          del cerebro apoyan indirectamente la hipótesis de que los rasgos   90.769 delitos probados perpetuados por menores de edad, de
          asociados con la psicopatía pueden estar presentes en los jóve-  los cuales el 22% fueron delitos violentos, 11% daños, y el 2%
          nes de forma temporal (Blakemore y Robbins, 2012; Gardner   agresiones sexuales (1653 agresores sexuales).

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